Listado de productos por marca Abadal
Blancos de una finura e identidad balsámica imbatible, y tintos profundos impregnados de la tipicidad, la historia y la frescura del bosque mediterráneo.

Fundada en 1983 por Valentí Roqueta en Santa Maria d'Horta d'Avinyó, Bodega Abadal nace con el firme compromiso de recuperar la tradición vitivinícola de una de las comarcas con mayor legado histórico de Cataluña: el Bages. Su entorno es un ecosistema único donde los viñedos crecen integrados en un paisaje de bosque mediterráneo, rodeados de pinos, encinas y hierbas aromáticas que impregnan de forma natural el carácter de sus uvas. El clima es mediterráneo de montaña con una marcada tendencia continental; se caracteriza por una baja pluviosidad, inviernos rigurosos y veranos calurosos donde el fuerte contraste térmico entre el día y la noche garantiza una maduración lenta y una excelente concentración aromática. Uno de los pilares fundamentales de Abadal es su apuesta ciega por la investigación y recuperación de variedades autónomas olvidadas, convirtiendo cada una de sus botellas en un espejo líquido de este paisaje forestal.
Variedades Trabajadas: El Legado del Bages
La esencia de Abadal reside en su capacidad para interpretar el territorio a través de uvas que hablan de su historia y de su entorno boscoso.
- Variedades Blancas: La gran protagonista es la Picapoll, la uva autóctona por excelencia de la zona que aporta frescura, identidad y una acidez sumamente elegante. Se complementa de manera magistral con la Macabeo y la Chardonnay.
- Variedades Tintas: Destacan la recuperación de la histórica y delicada Mandó y la vibrante Sumoll, junto con variedades internacionales perfectamente adaptadas al terruño como la Cabernet Sauvignon, la Syrah, la Merlot y la Cabernet Franc.
El Carácter de los Vinos Abadal:
Los vinos de Abadal destacan visualmente por un brillo y una nitidez expresiva, donde los blancos exhiben tonalidades pajizas y doradas muy limpias y los tintos visten colores cereza intensos con vivos reflejos violáceos. Al agitar la copa, la bodega despliega su auténtica identidad: una sinfonía olfativa inconfundible donde la fruta (cítricos y fruta blanca en los blancos; moras y arándanos maduros en los tintos) se funde de manera completamente orgánica con fragancias de sotobosque, tomillo, romero y un recuerdo balsámico de menta salvaje, fiel reflejo del ecosistema forestal que abraza a los viñedos. Al entrar en la boca, toda la gama muestra una finura cautivadora, ofreciendo un paso fluido pero con volumen y una textura aterciopelada. La frescura de una acidez natural muy bien preservada se equilibra a la perfección con unos taninos redondos o un final glicérico según el tipo de vino, despidiéndose siempre con un posgusto largo, elegante y limpio que evoca la mineralidad de la piedra caliza y la pureza del paisaje del Bages.
Maridajes Rompedores
Sugerimos armonías gastronómicas que desafían lo convencional y elevan la experiencia organoléptica de la gama de Abadal:
- Con los blancos (Picapoll y coupages): Marida la frescura de estos vinos con un sashimi de ventresca de atún rojo con una infusión de manzanilla y un toque de lima. La acidez cítrica y el volumen característico de estos blancos cortan la grasa del pescado de forma sorprendente, mientras que las notas florales potencian el lado más herbáceo y salvaje del vino.
- Con los tintos (Mandó y variedades internacionales): Disfrútalo junto a un magret de pato con salsa de higos negros, reducción de cacao amargo y un toque de pimienta de Sichuan. El carácter balsámico y especiado común de los tintos de la casa se fusiona armoniosamente con los matices torrefactos de la salsa, creando un contraste tridimensional inolvidable.