
DO Pla de Bages
100% Picapoll
12,5% Vol. Alcohol | 750ml
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El Emblema Blanco del Bages | 100% Variedad Autóctona
Origen
DO Pla de Bages
Variedad
100% Picapoll
Carácter
Balsámico, Fresco y Amable
Abadal Picapoll es mucho más que un vino blanco; es el símbolo de la resurrección vinícola de la DO Pla de Bages. La bodega Abadal fue la pionera absoluta en recuperar y poner en valor la variedad Picapoll, la única uva blanca autóctona de la comarca que estuvo a punto de desaparecer. Cultivada en viñedos acariciados por el clima mediterráneo de interior y protegidos por el macizo de Montserrat, esta uva singular se caracteriza por una piel tardía llena de matices. Con una elaboración cuidadosa en depósitos de acero inoxidable sobre sus propias lías, Abadal logra extraer la máxima tipicidad de la planta, ofreciendo un vino de una personalidad inconfundible, alejado de modas pasajeras y profundamente ligado a su tierra.
En la copa, este blanco se presenta con un hermoso color amarillo brillante con delicados reflejos verdosos y dorados que denotan su juventud y una óptima evolución. Al acercarlo a la nariz, se despliega una fragancia cautivadora, delicada y limpia donde predomina una fruta blanca madura como la pera y la manzana, perfectamente integrada con ricos notas de cítricos, pomelo y piña fresca. Sin embargo, lo que realmente marca su tipicidad es un perfume balsámico de sotobosque, flores blancas, lavanda y hinojo que evoca los bosques que rodean los viñedos. Al paladar, Abadal Picapoll sorprende desde el primer segundo. La entrada es amable, golosa y fresca, abriendo paso a una textura sedosa de gran volumen gracias a su trabajo con las lías. Muestra un equilibrio fantástico donde una acidez bien integrada aporta una gran viveza, guiando la cata hacia un final amplio, limpio, ligeramente afrutado y con un recuerdo de hierbas aromáticas que perdura en el tiempo con una elegancia sublime.
La combinación única de frescura balsámica y el volumen sedoso que aporta el Picapoll convierten este vino en un comodín gastronómico capaz de desafiar maridajes atrevidos:
Quesos de Cabra y Quesos de Pasta Blanda: En lugar de los blancos grasos habituales, prueba este vino con un queso de cabra artesanal de la Garrotxa o un queso de pasta blanda y corteza lavada como el Tou dels Til·lers. La acidez cítrica del Picapoll corta la cremosidad del queso con precisión, mientras que sus notas de lavanda e hinojo se acoplan de manera mística con los aromas de leche de cabra.
Gastro-Fusión Mediterránea y Arroces de Mar y Montaña: Es el compañero ideal para un arroz meloso de sepia, costilla de cerdo y alcachofas, o unos fideos a la cazuela con langostinos y setas silvestres. El volumen en boca del vino sostiene perfectamente la estructura de la carne y la intensidad del marisco, mientras que su perfil fresco limpia el paladar tras cada cucharada.