¡Tiempo de Calçots!

Llega el momento más esperado del invierno: el humo de las brasas, las manos manchadas de hollín, la salsa que gotea y esa alegría compartida alrededor de la mesa. La calçotada no es solo una comida; es un ritual, una celebración de la tierra que nos une con amigos y familia bajo el sol de mediodía.
Pero, ¿qué sería de un buen calçot sin una copa que lo acompañe? La potencia de la cebolla dulce y el carácter de la salsa romesco piden vinos que sepan estar a la altura de la fiesta:
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Blancos con cuerpo: Para contrastar con el dulzor del calçot.
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Tintos jóvenes y frutales: Ideales para maridar con la carne a la brasa y el punto picante de la salsa.
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El porrón de siempre: Porque la tradición también es beber "a galet" y compartir risas.
En esta selección hemos reunido los vinos que mejor capturan el espíritu de nuestra tierra. Elige el tuyo, prepárate el babero y... ¡buen provecho!