
DOCa Rioja
Tempranillo · Garnacha
14% Vol. Alcohol | 750ml
Política de Privacidad
Política de Entregas
Términos y Condiciones
El vino tinto Cisne Negro de la bodega Domeco de Jarauta es una auténtica joya de autor dentro de la DOCa Rioja. Este vino de edición limitada nace como un homenaje a la riqueza y singularidad del terroir de la Rioja Oriental (Aldeanueva de Ebro), combinando la elegancia del Tempranillo con la potencia y frescura de la Garnacha y el Graciano de viñedos viejos. Criado cuidadosamente en barricas de roble francés y americano, Cisne Negro rompe los esquemas tradicionales de la zona para ofrecer una experiencia sensorial de una pureza, profundidad y carácter inolvidables.
Se exhibe en la copa con un vestido de un profundo rojo picota de capa alta, dotado de reflejos violáceos y de orla granate que anticipan su gran concentración y juventud vibrante. En nariz se despliega como una verdadera explosión aromática de fruta negra muy madura: destacan de inmediato las moras de bosque, los arándanos y las ciruelas en compota, envueltas por sutiles matices de violeta y un elegante fondo especiado de anís estrellado, pimienta negra y cacao puro. A medida que se deja oxigenar, la madera noble aporta recuerdos de fondos tostados, dulce vainilla, tabaco de pipa y un toque mineral muy seductor. Al entrar en el paladar sorprende por su amplitud y carácter carnoso. Su paso de boca es estructurado y potente, pero inmensamente pulido, donde unos taninos maduros y aterciopelados se entrelazan de manera armónica con una acidez fresca que sostiene todo el conjunto. El final es extremadamente largo, persistente y cálido, dejando un recuerdo imborrable de fruta en licor, especias y torrefacción de una elegancia suprema.
Un maridaje de gran riqueza aromática. El fondo meloso de la carne ibérica y los matices de miel y cacao hacen un espejo directo con las notas de torrefacción, vainilla y fruta madura de la creación de Domeco de Jarauta, mientras que la estructura del vino equilibra la melosidad del plato.
Fusión gastronómica atrevida. La melosidad intensa del rabo de toro y el matiz ahumado del chile se benefician de la potencia tánica y la acidez vibrante del Cisne Negro, acentuando la suculencia de la carne sin perder ni un ápice de frescura.
Armonía profunda y terrosa. Los sabores a bosque de las setas y el toque salino de la cecina encuentran en el perfil complejo y balsámico del vino su socio ideal, limpiando la cremosidad del queso a cada sorbo.
Ficha técnica