
Champagne · BLANC DE BLANCS
100% Chardonnay
12% Vol. Alcohol | 750 ml
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A ver, si te preguntas por este champán, la clave es recordar que es un Blanc de Blancs. ¿Eso qué significa? Pues que está hecho solo con uva Chardonnay, que es una uva blanca. ¡Aquí no hay ni una gota de Pinot Noir ni de Meunier! Y eso le da un carácter muy particular.
Cuando lo sirves, verás un color amarillento, bastante claro y brillante, con esos toques verdosos que gritan "soy un Chardonnay". Las burbujas son finísimas y suben sin parar, como si estuvieran de fiesta.
En nariz es donde el Chardonnay brilla de verdad. Lo primero que notas es mucha fruta blanca fresca: manzana, pera, quizás un toque cítrico de limón. ¡Pero no te quedes ahí! Si le das un poco de tiempo, o si ya tiene unos años, empezarás a notar cosas más "de panadería", como brioche, tostadita, o incluso miel. Algunos encuentran notas como de frutos secos (avellana) o esa sensación mineral de "piedra mojada" o tiza. Es complejo, pero sin ser pesado.
Cuando lo pruebas, es súper fresco, con una acidez que te limpia la boca y te invita a dar otro sorbo. La burbuja es tan fina que parece una crema en el paladar. Las frutas que notaste en el aroma regresan, y hay ese punto de miel y panadería que lo hace muy agradable. Tiene cuerpo, pero a la vez es ligero. ¿Y el final? Largo y persistente, te deja un buen sabor de boca un buen rato.
Como es un Blanc de Blancs puro, es una maravilla para empezar cualquier comida. ¡Pero no lo subestimes! Va genial con ostras, mariscos en general, un buen pescado al horno, o incluso un queso suave. También es el compañero ideal para celebrar cualquier cosa, grande o pequeña.
Es un champán con mucha elegancia y frescura, ideal para quienes valoran un vino hecho exclusivamente con la finura del Chardonnay. ¡Un auténtico placer!
Ficha técnica