
DOCa Rioja
100% Tempranillo
13% Vol. Alcohol | 750ml
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El vino tinto Mirto de Ramón Bilbao es la máxima expresión del arte de la viticultura en la DOCa Rioja. Este vino de autor nace exclusivamente en años de cosechas excepcionales, seleccionando meticulosamente parcelas de viñas viejas de Tempranillo situadas en la Rioja Alta. Fermentado en tinas de roble francés y criado con un cuidado absoluto, Mirto representa la unión perfecta entre la potencia de un vino de guarda y la modernidad de un diseño contemporáneo. Es un vino de culto y colección, pensado para presidir las mejores mesas y satisfacer a los paladares más exigentes del mundo.
En la copa se descubre con un color rojo rubí intenso y profundo, con una capa alta muy cubierta y ribetes granates oscuros que denotan su gran concentración. En nariz se muestra suntuoso, complejo y magnético desde el primer momento, abriéndose con una sinfonía de fruta negra madura, como las moras y los arándanos, que evoluciona hacia notas de regaliz, madera noble, tostados finos y especias exóticas como el clavo y la nuez moscada. También aparecen sutiles recuerdos de chocolate negro y un fondo mineral de gran elegancia. Al entrar en boca es puro espectáculo de estructura, volumen y opulencia: tiene un paso denso y terciopelado, respaldado por unos taninos maduros y pulidos que llenan el paladar con una redondez encantadora. La acidez, perfectamente integrada, le otorga frescura y una longevidad extraordinaria. El final es majestuoso, extremadamente persistente y lleno de recuerdos de fruta compotada y ahumados.
Una armonía de texturas sedosas y carnalidad absoluta. La carne extremadamente tierna recibe la potencia y la estructura tánica de Mirto sin despeinarse, mientras que el punto afrutado y dulce de la reducción de cerezas se enlaza geométricamente con las notas de fruta negra madura del Tempranillo de viñas viejas.
Una combinación rompedora de alta gastronomía. La grasa noble del pato es cortada de forma impecable por la buena acidez del vino, mientras que el recuerdo tostado y especiado de la barrica de roble francés encuentra su espejo absoluto en los matices amargos y profundos del cacao puro.
La combinación clásica elevada a la máxima potencia espacial. La potencia láctica y salina de un buen queso curado necesita un vino con cuerpo que pueda limpiar la boca. El dulzor del membrillo equilibra los taninos potentes de Mirto, creando un contraste redondo en el paladar.