Abrir una botella de Avgvstvs Primer Negre es como abrir una ventana a los viñedos del Penedès que miran al mar. Este vino no necesita protocolos ni complicaciones; te atrapa desde el primer momento con su color rubí vivo que ya te da pistas de su energía. Al acercar la copa, te envuelve enseguida una mezcla irresistible de cerezas y grosellas recién cogidas, casi como si tuvieses una cesta de fruta roja delante de ti, acompañada por un perfume sutil de flores y unas pinceladas de especias que lo hacen realmente especial.
Cuando finalmente das el primer sorbo, la sensación es de pura amabilidad: es un vino sedoso, redondo y muy fácil de beber, de esos que llenan la boca sin pesar. Tiene una vitalidad que refresca el paladar y te invita a repetir, dejando un recuerdo goloso que perdura. Es el compañero ideal para esos momentos relajados donde solo quieres disfrutar, ya sea con una buena tabla de embutidos, una pasta de domingo o sencillamente en buena compañía mientras charláis sin prisa. Un vino joven con alma clásica que es, sencillamente, placer directo.