Hay efemérides que marcan un antes y un después en la historia vitivinícola de un territorio. Este año celebramos el 30º aniversario de un auténtico milagro verde: la recuperación definitiva de la variedad Picapoll, el emblema indiscutible de la DO Pla de Bages.

Hace tres décadas, esta uva histórica se encontraba prácticamente en peligro de extinción. Quedó relegada a un recuerdo lejano a causa de la filoxera y la posterior industrialización del campo, que priorizó variedades internacionales más productivas. No obstante, el firme compromiso del tejido local y, muy especialmente, el espíritu visionario de la bodega Abadal, cambiaron el destino de la comarca.
Mediante una búsqueda incansable por masías antiguas y viñedos viejos, se rescataron los clones originales. El objetivo era claro: volver a plantarlos en los suelos ricos en arcilla y piedra de un territorio rodeado de bosque mediterráneo. Aquella apuesta, que muchos tildaron de locura en su momento, se ha convertido hoy en el motor de identidad de una de las denominaciones de origen más singulares del mundo.
La historia del Picapoll es, en esencia, un relato de resistencia y adaptación. Es una uva tardía, de piel fina y marcada por unas pequeñas manchas o picaduras grises —de las cuales recibe su nombre—. Por esta razón, ha encontrado en el microclima del Bages su refugio perfecto. Los contrastes térmicos entre el día y la noche, sumados a la influencia protectora de la montaña de Montserrat, le aportan un carácter único. A lo largo de estos 30 años, el Picapoll ha pasado de ser una variedad casi olvidada a convertirse en un objeto de culto para sumilleres y amantes del vino que buscan autenticidad y pureza en cada copa.
Nota de Cata: El alma del Picapoll en la copa
Al verter un vino de Picapoll, nos encontramos ante una variedad que destaca por su elegancia sutil. Visualmente se presenta con un color amarillo pálido muy limpio, con reflejos brillantes y ligeramente verdosos que evocan su juventud y frescura. Al acercar la copa, la nariz se convierte en un paseo aromático por el paisaje del Bages. De esta manera, se despliega una sinfonía muy delicada donde destacan las notas de fruta blanca madura, como la pera de agua y la manzana. Enseguida, estos aromas dejan paso a un fondo balsámico fascinante de hinojo, tomillo, lavanda y sotobosque protector.
Una vez llega a la boca, el Picapoll sorprende por su magnífica estructura. Lejos de ser un blanco ligero, ofrece una entrada terciopelada, casi grasa y untuosa gracias al trabajo con sus lías. Esta densidad está perfectamente sostenida por una acidez cítrica y viva que aporta una sensación de frescura increíble. Finalmente, su final es largo y persistente, dejando un recuerdo ligeramente amargo y salino muy característico de su terruño mineral.
Maridajes rompedores: Más allá de los tópicos
A nivel de gastronomía, os proponemos combinaciones que van mucho más allá de los tópicos marineros para sacar el máximo partido a su versatilidad. Porque el Picapoll tiene la estructura ideal para acompañar platos grasos y de texturas complejas.
- En primer lugar, os invitamos a probarlo con una tortilla de patatas y cebolla muy jugosa elaborada con trufa de otoño. Aquí, las notas balsámicas del vino elevan el carácter terroso del hongo de una manera sublime.
- Asimismo, es un acompañante excepcional para unos pies de cerdo deshuesados y crujientes a la plancha con una picada de frutos secos. La explicación es sencilla: el vino limpia el paladar en cada trago sin perder intensidad frente a la carne.
- Si buscáis una opción internacional, es la pareja perfecta para la cocina japonesa, especialmente un tartar de salmón con aguacate y un toque de salsa de soja y yuzu. En este caso, el vino abraza la untuosidad del pescado y potencia los matices cítricos del plato.
Los 3 mejores Picapolls del Pla de Bages según Wonderful Wines
Para celebrar este 30º aniversario como merece, hemos seleccionado tres joyas de nuestra tienda online que expresan perfectamente la riqueza de esta variedad:
Abadal Picapoll Blanco

El gran clásico y el pionero que cambió la historia de la comarca. Expresa la cara más pura, fresca y varietal de la uva, con un trabajo impecable de lías que le aporta volumen e identidad.
Bernat Blanc de Picapoll Negre

Una innovación extraordinaria que rompe todos los esquemas. Se trata de un sofisticado blanc de noirs elaborado exclusivamente con Picapoll Negre. En este sentido, la bodega Oller del Mas demuestra su dominio de la variedad local, ofreciendo un vino blanco de enorme finura, tocos de fruta roja silvestre y una elegancia sublime.
Molt més que Paraules Picapoll

Una apuesta de autor nacida de la mano de Cesc Boronat de Proyectos Sin Etiquetas. Este vino destaca por su autenticidad y una búsqueda constante de la pureza del terruño. Como resultado, nos encontramos ante un Picapoll con una gran concentración mineral, frescura vibrante y un carácter indomable que atrapa desde el primer sorbo.
Un legado para vivir y compartir
En conclusión, estos 30 años de trayectoria nos recuerdan que el vino es paisaje, historia y cultura viva. La recuperación del Picapoll ha demostrado que la autenticidad siempre gana la partida. Por este motivo, os invitamos a formar parte de esta celebración tan especial desde vuestra casa. Descubrir el Picapoll es, en esencia, reencontrarse con las raíces vitivinícolas de nuestra tierra.
Asimismo, la mejor manera de entender la magia de esta variedad es viviéndola en primera persona. Os animamos a recorrer los caminos entre viñedos de la DO Pla de Bages y a dejaros cautivar por su entorno natural único. Además, si queréis adentraros en su abanico aromático guiados por nosotros, tenéis las puertas abiertas a nuestras experiencias enológicas. Recordad que habitualmente organizamos catas especializadas de Picapolls en nuestra tienda física de Manresa. Será un placer brindar juntos y compartir la pasión por esta joya autóctona. ¡Salud y Picapoll!

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